El impacto social de la movilidad humana - Revista Mètode (2022)

Este artículo reflexiona sobre el balance de costes/beneficios en las sociedades, tanto emisoras de población como receptoras, y en las personas que las componen. Se trabaja en todo momento desde la doble perspectiva grupal/individual. Se describe el proceso dinámico de cambio y el impacto del cambio cultural e individual producido por la aculturación. Todo esto salpicado por algunas reflexiones desde una sociedad nómada como la nuestra.

Palabras clave: migraciones, personalidad, cambio, impacto social, impacto psicológico.

Estabilidad y cambio social

Frente a los retos que, como sociedad en general y como comunidad académica en particular, nos traza el continuo flujo e intercambio de personas en nuestras más que permeables fronteras, nos preguntamos cuál es nuestra respuesta ante tan nuevas y tan viejas cuestiones. Es conocido por todos que ahora son nuestros jóvenes, nacidos o no aquí, «los que se marchan» o, al menos, piensan en marcharse. Sin embargo, en los imaginarios sociales, mucho menos flexibles que la realidad de los datos, se siguen cargando las tintas contra «los que llegaron», sin tener en cuenta el respeto al derecho a emigrar inherente a la naturaleza humana. Derecho que se fundamenta en ofrecer posibilidades de supervivencia y mejora a todos los seres humanos.

«En los imaginarios sociales, mucho menos flexibles que la realidad de los datos, se siguen cargando las tintas contra los inmigrantes»

Quizá esta nueva disyuntiva frente a la inmigración, que desde hace unas décadas vive nuestro país (la del nosotros, los de aquí, frente a vosotros), se nutre en la vieja de sedentarios frente a nómadas y los conflictos que se causaban a su costa. La reflexión propicia sería plantearse hasta qué punto somos nómadas y sedentarios al mismo tiempo o más bien si somos nómadas por naturaleza. Y de ahí surgen otras preguntas cruciales: ¿Hasta qué punto tienen cabida estas dicotomías –sedentarios/nómadas, inmigrantes/autóctonos, nacionales/extranjeros– en el siglo de la universalidad y de una pretendida globalización? ¿Se puede transitar sin coste alguno a la «aldea común»? Algunos informes nos pueden dar luz sobre la movilidad humana frente al sedentarismo en nuestro planeta. Los datos de 2011 aportados por el Banco Mundial acaban con la asunción de la migración sur-norte como única dirección del flujo migratorio. Aunque fue la más importante en las últimas dos décadas, parece que ha sido superada por la migración sur-sur (véase tabla 1).

El impacto social de la movilidad humana - Revista Mètode (1)

(Video) Módulo 16 semana 1 La movilidad humana en la diversidad 2020

Tabla 1. Datos sobre migración y remesas en 2011. «Sur» se refiere a países de ingreso bajo y mediano («países en desarrollo») según la definición de la clasificación de países del Banco Mundial. Fuente: Banco Mundial, 2011

Tras analizar estas cifras podríamos mantener la idea de un sedentarismo «natural» en el ser humano y preguntarnos hasta qué punto lo estadísticamente «normal» es moverse del lugar de origen. Parece, sin embargo, que no todos los individuos son sedentarios, o al menos no lo son en una parte productiva y reproductiva de sus vidas. Si asumimos que las sociedades están conformadas por grupos de individuos que comparten una cultura (entendida como productos culturales, valores, normas y reglas sociales secundadas por el grupo de individuos), ¿en qué medida se puede afirmar que las sociedades son sedentarias en su mayoría y las culturas que comparten inamovibles?Más bien deberíamos pensar al ser humano como nómada, a las sociedades en continua reposición de individuos y a las culturas en perenne cuestionamiento y regeneración. Enemiga directa de esta posibilidad de cambio en la perspectiva es la admisión de que nos gusta la estabilidad. Lo inamovible y arraigado nos aporta seguridad. Mi hipótesis de trabajo desde hace años parte de esta asunción, aunque formulada como: «no nos gusta el cambio o el cambio nos sienta mal».

Prima facie, se desprenden dos argumentaciones, una más atávica que apela al miedo a lo desconocido y otra, subsumida en esta, que es el desagrado implícito a la pérdida de control sobre sí mismo (y sus circunstancias). También se trabaja a dos niveles de análisis: el poblacional y el individual. La necesidad de seguridad y el miedo a lo desconocido pueden ser la base del rápido crecimiento de los prejuicios a nivel grupal, pero a nivel individual también producen efectos colaterales. Por eso aquí se van a tratar brevemente los efectos del cambio y sus posibles indicadores, tanto desde niveles de análisis poblacionales como individuales. Para terminar, abordaremos una última reflexión que intentará dilucidar si los cambios a nivel de población sientan las bases para el cambio individual o si son los cambios individuales los que modulan los efectos sobre el impacto de los sociales y si se trata de un proceso público o privado. Somos conscientes de que las relaciones e implicaciones entre ambos niveles están poco estudiadas. Faltaría, pues, un mayor conocimiento de los vínculos entre las partes psicológicas y culturales en el proceso del cambio aculturativo. Como afirmaban recientemente Berry et al. (2011), la psicología transcultural del siglo xxi debería hacer esfuerzos en esta línea.

El impacto migratorio del proceso de cambio

Aunque el Diccionario de la Real Academia de la Lengua define la palabra impacto con claras connotaciones negativas, aquí la entendemos como los efectos (positivos y negativos) en una cultura o individuo como consecuencia de una modificación en el entorno cultural. La cuestión es siempre saber cómo medir este impacto. Una medida acertada es relevante por las consecuencias que se desprenden. El análisis del proceso desde lo individual a lo poblacional puede ayudar a elaborar tanto políticas de movilidad internacional más eficaces (en un nivel macropolítico), pasando por una intervención nacional y local más válida, como un acercamiento psicosocial y sanitario más útil. Resulta de vital importancia mantener en juego todos estos niveles de análisis si se quieren resultados que aseguren el bienestar social e individual. De aquí que, tanto en la formación como en la intervención, sean necesarias dinámicas interdisciplinares que aúnen los esfuerzos de la comunidad académica.

Empezaremos esta propuesta de análisis con la tentativa de descripción de algunos parámetros que pueden aclarar el proceso. Podemos considerar distintas variables moduladoras de la intensidad de este impacto. En primer lugar, el número de individuos: el tamaño del grupo de individuos que migran (ya sea que parten de o llegan a una comunidad) y el del grupo receptor implican consecuencias diversas para el cambio social. Consideramos que la percepción de seguridad y control en el poder de decisión cambia según el tamaño percibido, aunque no necesariamente manejan el poder sociopolítico las mayorías numerales. Nos referimos a la seguridad que aporta, en general, la pertenencia a un grupo mayoritario. Todo esto tiene también claras influencias en el bienestar individual percibido. Así, si entendemos por sociedad dominante a la de mayor número de individuos, cabría preguntarse, a título de ejemplo, qué pasaría si a un pueblo del interior, habitado por pocos autóctonos (cincuenta personas, en su mayoría ancianos) llegaran doscientos inmigrantes y, por consiguiente, cuál sería la cultura dominante y quién recibiría mayor impacto migratorio. En segundo lugar, el tiempo de exposición al impacto: debemos tener en cuenta el tiempo de permanencia del inmigrante y el de exposición al contacto de los autóctonos con otras culturas. No tiene las mismas implicaciones sociales y psicológicas una estancia de pocos meses que una de años. De hecho, los cambios en la personalidad y/o identidad de la persona expuesta al cambio cultural son más estables y se miden mejor a partir de los tres años de contacto intercultural (Villarroya, 1993).

La tercera variable serían los efectos transitorios o permanentes (generacionales): se trata de valorar las diferencias intergeneracionales a la luz de la migración. Es decir, si se emigra siendo un adulto plenamente enculturado o se emigra siendo todavía un niño o adolescente. Se hace mención especial a los nacidos en un país distinto al de sus padres, la llamada segunda generación, debido a la numerosa bibliografía que apunta hacia una mayor vulnerabilidad psicológica de este grupo. Por último, consideramos la distancia geográfica, lingüística y cultural: la hipótesis es clara, a mayor diferencia entre la cultura de origen y la de acogida, mayor shock cultural. Se debería considerar aquí el modelo de Hofstede (1978) con cinco dimensiones útiles para comparar las culturas entre sí: distancia al poder, individualismo/colectivismo, masculinidad/feminidad, tolerancia a la incertidumbre y proyección vital a corto o largo plazo. Estas dimensiones pueden servir como guías generales de comparación cultural para entender que a mayor distancia en estas variables, se requiere mayor esfuerzo por las culturas en contacto y es necesaria una mayor plasticidad en sus individuos. De las cinco dimensiones, consideramos que la de individualismo/colectivismo es la más importante para evaluar el impacto del cambio aculturativo. Es la más cercana al concepto de apoyo social percibido y a la necesidad (o no) de un sentido de pertenencia más estrecho. Es decir, supondrá diferencias en la manera de afrontar el miedo a lo desconocido y a la inseguridad que provoca la soledad, y todo esto tanto para los que emigran como para los que reciben. Esta variable se tradujo a nivel individual por Triandis et al. (1985), que propusieron la dicotomía: idiocéntricos (pertenecientes a sociedades individualistas) frente a alocéntricos (pertenecientes a sociedades colectivistas). En ambos acercamientos el énfasis está en la importancia que tiene el grupo para el individuo.

Del cambio cultural al cambio individual

Una vez expuestos los parámetros y variables, de forma sucinta, veamos el proceso de estabilidad/cambio.

El impacto social de la movilidad humana - Revista Mètode (2)

Figura 1. El proceso de estabilidad/cambio de los migrantes es dinámico y regenerativo.

(Video) Los Lunes de SOST-Bruselas (S5): Capítulo de Impacto en proyectos de HE

Como intentamos mostrar de forma gráfica en la figura 1, se trata de un proceso dinámico y regenerativo. Así, si la cultura la entendemos como una serie de «estilos de vida compartidos por un grupo de personas» (Berry et al., 1992) y nos posicionamos en una perspectiva ontológica realista de la cultura, asumimos que la cultura posee una realidad concreta y puede observarse a partir de los individuos que la viven. A partir de esta asunción general se desprenden las siguientes reflexiones que han dado paso al modelo dinámico de cambio: el cambio en uno o más de estos modos en un número representativo de personas repercute en un cambio cultural. En el caso de sociedades más colectivistas, el cambio es asumido por los líderes representativos; una sociedad o cultura determinada mantiene y conforma al individuo mediante un «equilibrio entre las partes» que madura en un yo integrado armonioso; si se cambia tan solo una de las partes, el equilibrio se altera y este cambio hace que toda la estructura se resienta; si dos o más estructuras culturales entran en contacto, se pueden desprender algunas partes no esenciales de las que se puede prescindir y/o cambiar o mejorar; la restauración del equilibrio será posible en la medida en que el cambio no afecte a partes sustanciales para la identidad ni requiera un número excesivo de cambios; al final se produce la restauración del equilibrio mediante la regeneración y vuelta a la armonía; como consecuencia se produce la etnogénesis (surgimiento de nuevos grupos etnoculturales) y el cambio en la personalidad del individuo.

«La necesidad de seguridad y el miedo a lo desconocido pueden ser la base del rápido crecimiento de los prejuicios a nivel grupal»

Se trata de un proceso de aculturación entendido como el cambio cultural que empieza cuando dos o más sistemas culturales autónomos entran en contacto. Como venimos señalando, el gráfico muestra el proceso en dos niveles y dos culturas. Aquí entendemos la aculturación como un proceso de adaptación psicológica que sigue tres fases (Berry y Kim, 1985): contacto (es necesario y puede ser físico o simbólico); conflicto (que es inevitable) y adaptación (que se entiende como la resolución del conflicto). Es en estas fases de especial vulnerabilidad y reconstrucción cultural y psicológica donde inciden el miedo a lo desconocido y la necesidad de control. Así, dependiendo del mayor o menor miedo que se tenga, se pueden dar las siguientes «soluciones» de convivencia a nivel grupal: asimilación digestiva (políticas que obligan a los migrantes a ajustarse a las normas y a la cultura del país receptor); multiculturalismo (políticas que promueven la tolerancia de las diferencias culturales de los migrantes) e interculturalismo (políticas que buscan construir nuevas identidades y culturas). Del mismo modo, y en perfecta relación lineal con el miedo/respeto, en un plano individual podemos encontrar las siguientes posturas: xenofilia (sobrevaloración –étnica, cultural, social y nacional– del extranjero); xenofobia (prejuicio negativo contra el extranjero); exofobia (prejuicio negativo de los migrantes frente a la sociedad del país receptor con la consecuente formación de guetos) y endofobia (rechazo de los migrantes al propio grupo de pertenencia y adaptación pasiva al integrismo de la sociedad del país receptor). Puesto que hemos mencionado el cambio en la personalidad del individuo, una descripción breve de lo que entendemos por personalidad parece apropiada en este punto, como se muestra en la figura 2.

El impacto social de la movilidad humana - Revista Mètode (3)

Figura 2. Estructura de la personalidad de los individuos.

(Video) Sesión 2 M3

De modo sucinto, hemos resumido la estructura de la personalidad para mostrar cómo la configuración de la personalidad de los individuos desde la cultura, plasmada en las costumbres y pautas de crianza, conforman las competencias sociales e interpersonales y confieren una cosmogonía particular generadora de creencias y valores. Se suman las variables actitudinales y temperamentales para, a través de los diferentes contextos de vida, determinar la conducta humana. Sin embargo, conviene preguntarse si la personalidad puede cambiar, en qué variables cambia y por qué, y finalmente qué relaciones se establecen entre personalidad y cultura. Si, por ejemplo, un individuo tiene un conflicto entre una variable temperamental y una creencia de su origen cultural, es posible que en la nueva cultura se sienta más a gusto y cambie esta creencia con relativa facilidad. A partir de las investigaciones realizadas en estos años, hemos demostrado que la personalidad se adapta al cambio cultural. Las variables en las que se cambia se escogen con el objeto de disminuir la inadaptación producida por la distancia cultural. No se cambia al azar ni en todas las dimensiones de la personalidad. En una investigación donde comparábamos italianos y españoles (tanto autóctonos como migrantes), cuando los españoles eran inmigrantes en Italia mostraban un nivel de extraversión significativamente más parejo a los italianos que a los españoles autóctonos. Con los italianos residentes en España ocurría lo mismo, es decir, se parecían más a los españoles autóctonos (Villarroya, 1993). Por tanto, se cambia en aquellas variables que facilitan la adaptación psicológica, pero sin perder el sentido de la identidad. En este equilibrio se basa la adaptación psicológica de las personas y, por ende, de las sociedades que conforman. En esta reconstrucción es donde reaparece la sensación de control y el miedo a lo desconocido empieza a sustituirse, en el mejor de los casos, por el respeto mutuo. La nueva cuestión sería saber hasta qué punto somos conscientes de estos pactos con la diversidad.

Efectos del cambio desde una perspectiva poblacional o individual

Como ya indicamos al principio, la asignatura pendiente (para los que trabajamos en psicología transcultural y en migraciones) radica en averiguar más sobre las relaciones que se establecen entre las variables y parámetros culturales y las psicológico-individuales. En ausencia de estos resultados, hemos seguido las recomendaciones de Berry et al. (2011) cuando afirman que se empieza por una descripción y evaluación de los procesos de aculturación y de los resultados de la misma, de forma independiente. De este modo, la adaptación puede ser principalmente interna o psicológica (la sensación de bienestar, de autoestima) o sociocultural (la unión del individuo con los demás en la nueva sociedad generada). Asumimos que son las variables individuales y la personalidad las que modulan los efectos sobre el impacto que reciben las variables sociales. Ninguna política social concreta puede tener éxito si los individuos a los que implica no están preparados para asumirla. Y aunque así sea, existirán marcadas diferencias individuales en cómo se vive e interpreta la medida y el proceso de cambio que implica. En este aspecto disentimos de Berry cuando afirma que los cambios sociopolíticos y demográficos sientan las bases del cambio individual. Más bien propondríamos que debe estudiarse el cambio individual para poder extrapolar las configuraciones de los efectos de las medidas sociales. Cuando se afirma que el cambio cultural es «grupal», y de ahí afecta a los individuos de forma paralela, se están sentando las bases de la investigación de forma errónea. Defenderíamos contrariamente que el individuo, desde su cosmogonía personal, evalúa y adapta los cambios para llegar a un equilibrio homeostático. Que se encuentren similitudes con individuos de su propio lugar de origen (con contacto o no entre ellos), tan solo indica que las pautas de crianza y los contenidos socioculturales eran los mismos antes de la exposición al contacto cultural. Se trataría de cambiar el punto de partida asumiendo que si el grupo es una entelequia, al menos el individuo es una entelequia o microcosmos más apresable para la investigación psicológica. Por tanto nos limitaremos a una exposición separada de los efectos de la aculturación pero con múltiples guiños de interacción.

Nivel poblacional

Se van a valorar las consecuencias del impacto cultural en el cambio sociocultural desde dos ejes dicotómicos: el grupal frente al individual y la sociedad de origen frente a la sociedad receptora (tabla 2).

El impacto social de la movilidad humana - Revista Mètode (4)

Tabla 2. Consecuencias del impacto cultural en las sociedades de origen y de llegada. / Elaborado a partir de Baggio, 2010

Nivel individual

(Video) Nuevas posibilidades de la cienciometría para entender la ciencia y la sociedad

Todo lo dicho hasta aquí sirve para evaluar los efectos de este proceso dinámico sobre el individuo. Vayan por caso dos reflexiones básicas: el cambio individual es inevitable y será más o menos desagradable según la cantidad de cambio exigido y el imperativo de que no afecte al yo y/o al sentido de identidad. Entre los efectos desagradables encontramos la vulnerabilidad, que conlleva emocionalidad negativa (miedo, ansiedad) y aparición del prejuicio, al menos cuando se da mayor emocionalidad (tabla 3).

El impacto social de la movilidad humana - Revista Mètode (5)

Tabla 3. Efectos del impacto cultural sobre los individuos migrantes y autóctonos.

En esta línea Berry y Kim (1985) acuñan el concepto de «estrés aculturativo» que define como el estrés producido por estresores específicos del proceso de aculturación. Los síntomas característicos son la ansiedad, la depresión, los síntomas psicosomáticos y la confusión de identidad. Llegados a este punto conviene recordar que el proceso de cambio es inherente tanto a los inmigrantes como a los autóctonos. Según la bibliografía especializada, las dimensiones psicológicas donde se ha medido el cambio aculturativo, además de las señaladas, son: cambios afectivos, habilidades específicas, valores, autoestima (entendida en su aspecto emocional), sentimientos de control y competencia, estructura motivacional, en los roles sociales y familiares, red de amistades, identificación étnica y estrategias de afrontamiento. Cabe recordar que estos efectos pueden deberse a la sensación de pérdida de control sobre las circunstancias vitales y de eficacia percibida (por ejemplo la sensación que experimenta un padre cuando la sociedad dominante le cuestiona y censura la transmisión de valores a sus hijos; no solo se siente amenazado y desautorizado, sino que se siente menoscabado en su valía como figura paterna). En este sentido, los teóricos de la atribución y la «indefensión aprendida», como Martin Seligman (1975), afirman que la pérdida de control continuada sobre las circunstancias vitales produce síntomas depresivos. Sin embargo nos gustaría señalar que, si añadimos el factor tiempo en el proceso de adaptación, estos efectos negativos se convierten en temporales, alrededor de los primeros tres años de permanencia (Villarroya, 1993). A partir del momento en que desaparece la fase de conflicto, el proceso se convierte en muy positivo para los individuos que cambian. A lo largo de extensas entrevistas, nuestras conclusiones siempre fueron que la persona que cambia culturalmente se empodera poco a poco de su cambio y tiene una magnífica oportunidad de reconstrucción de su personalidad que le hace más consciente de su identidad y de su poder de control frente a su entorno (Villarroya, 2007, 2010). Recuérdese que todo esto se da tanto para las personas de la sociedad receptora como para los que llegan.

Baggio, F., 2010. Assessing Impact of Migration on Economic and Social Development, and its Cause-Effect Relationship. Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo. Puerto Vallarta, México.
Banco Mundial, 2011. Dades sobre migracions i remeses 2011. Disponible en: <www.worldbank.org/migration>.
Berry, J. W. i U. Kim, 1985. «Acculturation Attitudes of Korean Immigrants in Toronto». En Lagunes, I. R. y Y. H. Poortinga (eds.). From a Different Perspective: Studies of Behavior across Cultures. Swets & Zeitlinger. Leiden.
Berry, J. W.; Poortinga, Y. H.; Marshall, H. S. y P. R. Dasen, 1992. Cross-cultural Psychology: Research and Applications. Cambridge University Press. Cambridge.
Berry, J. W.; Poortinga, Y. H.; Breugelmans, S. M.; Chasiotis, A. y D. L. Sam, 2011. Cross-cultural Psychology: Research and Applications. Cambridge University Press. Cambridge.
Hofstede, G., 1978. «The Poverty of Management Control Philosophy». The Academy of Management Review, 3(3): 450-461.
Seligman, M. E. P., 1975. Helplessness: On Depression, Development, and Death. W. H. Freeman & Company. Nueva York.
Triandis, H. C.; Leung, K.; Villareal, M. J. y F. I. Clack, 1985. «Allocentric Versus Idiocentric Tendencies: Convergent and Discriminant Validation». Journal of Research in Personality, 19(4): 395-415. DOI: <10.1016/0092-6566(85)90008-X>.
Villarroya, E., 1993. Aspectos psicosociales comprometidos con la adaptación de inmigrantes. Tesis doctoral. Universitat de València. Valencia.
Villarroya, E., 2007. Aspectos psicosociales y salud mental en la prostitución femenina: Emigración y prostitución. Ministerio de Igualdad. Madrid.
Villarroya, E., 2010. «Filipino Migrants' Associations in Spain as Potential Agents of Change». En Baggio, F. (ed.). Brick by Brick: Building Cooperation between the Philippines and Overseas Filipinos in Italy and Spain. Scalabrini Migration Center. Quezón City, Filipinas.

© Mètode 2014 - 81. Itinerancias - Primavera 2014

FAQs

¿Cómo afecta la movilidad humana? ›

Bien gestionada, la movilidad humana impulsa el crecimiento económico, reduce inequidades y conecta a sociedades diversas. Aunque únicamente representan el 3,5% de la población mundial, las personas migrantes generaron el 9% del PIB mundial en 2015, por ejemplo.

¿Cuáles son los tipos de la movilidad humana? ›

Según su carácter:
  • Migración forzada: cuando el migrante parte de su lugar de residencia por situaciones que amenazan su vida o en contra de su voluntad. ...
  • Migración voluntaria: cuando el migrante parte de su lugar de residencia por voluntad propia en busca de una mejor calidad de vida.

¿Qué es la movilidad humana y evolución? ›

Se trata de “un proceso complejo y motivado por diversas razones (voluntarias o involuntarias), que se realiza con la intencionalidad de permanecer en el lugar de destino por períodos cortos o largos, o, incluso, para desarrollar una movilidad circular.

¿Cómo podemos caracterizar a la movilidad humana? ›

La movilidad humana está sustentada en el ejercicio de la libre circulación, el cual consiste en la facultad de desplazarse libremente por todo el territorio de un Estado, así como de entrar o salir de éste, y elegir libremente el lugar de residencia.

¿Cuáles son las causas de la movilidad de la población? ›

Estas causas pueden ser políticas, económicas, sociales, culturales, ecológicas o por conflictos armados, tal y como se describe a continuación.
  1. Políticas: golpes de Estado, violencia política, persecuciones. ...
  2. Económicas: pobreza extrema, hiperinflación, escasez. ...
  3. Culturales: estudios en el extranjero.

¿Cómo Ecuador protege a las personas en situación de movilidad humana? ›

La legislación ecuatoriana garantiza la protección y promoción de los derechos de las personas en situación de movilidad humana, tanto en su Constitución (CRE 2008), como en la Ley Orgánica de Movilidad Humana (LOMH 2017), que es el cuerpo legal específico que norma en este ámbito.

¿Cuál es la movilidad interna y externa? ›

MOVILIDAD HUMANA EXTERNA E INTERNA Sin embargo, la mayor cantidad de personas que cambian de lugar de residencia lo hacen dentro del propio país. A esto se le denomina migración interna; mientras que aquella migración producida de un país a otro se denomina migración externa o internacional.

¿Qué significa movilidad humana y movilidad interna? ›

El concepto de movilidad humana está referido a las distintas formas de desplazamiento interno o internacional de personas ya sea de manera voluntaria o forzada.

¿Cuál es la importancia de la movilidad humana? ›

La movilidad como fuente de prosperidad. Históricamente, la movilidad se ha asociado con el acceso a los medios de sustento. En la actualidad, el trabajo sigue siendo una de las principales motivaciones que impulsan a las personas a trasladarse fuera de sus territorios.

¿Cómo se define la movilidad? ›

La movilidad es una actividad que involucra el desplazamiento de personas de un sitio a otro, ya sea a través de sus propios medios de locomoción o utilizando algún tipo de transporte.

¿Qué es la movilidad humana UNAM? ›

La migración y/o movilidad humana, se refiere al movimiento de población hacia el territorio de otro Estado o dentro del mismo que abarca todo desplazamiento de personas sea cual fuere su tamaño, su composición o sus causas; sin embargo, derivado de las restricciones impuestas para evitar la propagación del virus SARS- ...

¿Qué diferencia hay entre movilidad humana y migración? ›

1. La movilidad humana ocurre en territorio en el que se amalgaman bajo relaciones dialécticas: la espacialidad, la temporalidad y la sociabilidad. 2. La migración no es sinónimo de movilidad, aparece con la creación de fronteras y con la aparición de los Estados nacionales.

¿Cuáles fueron las causas y consecuencias de la movilidad de la población? ›

Causas de la migración

Guerras, catástrofes naturales, persecución política y étnica y falta de oportunidades son algunas de las causas detrás de los movimientos migratorios, y pueden afectar de forma muy variada a las personas.

¿Cuáles son las causas de la movilidad de la población venezolana? ›

La inestabilidad, la hiperinflación y la crisis económica son las principales causas del éxodo de venezolanos.

¿Qué es una movilidad poblacional? ›

En este análisis se utilizó la tasa neta de migración (TNM) como indicador de movilidad poblacional. Esta tasa se define como la diferencia entre el ingreso y el egreso de personas en un país en un quinquenio respecto a la población media del período, ajustada por 1000 habitantes.

¿Cómo se protegen los derechos humanos de las personas? ›

Existen tres mecanismos básicos de protección a los derechos humanos: los sistemas jurídicos nacionales, el sistema jurídico internacional y los sistemas jurídicos regionales. Entre estos últimos se encuentra el modelo de la unión Europea (UE) o el de la organización de Estados Americanos (OEA).

¿Qué es la movilidad humana y que establece la Constitución del Ecuador sobre ella? ›

9. Movilidad Humana: Los movimientos migratorios que realiza una persona, familia o grupo humano para transitar o establecerse, temporal o permanentemente, en un Estado diferente al de su origen o en el que haya residido previamente, que genera derechos y obligaciones.

¿Cuál es la ley de movilidad humana en Ecuador? ›

Que, el artículo 66, número 14, incisos 2 y 3 de la Constitución de la República reconoce y garantiza a las personas el derecho a transitar libremente por el territorio nacional, escoger su residencia, así como entrar y salir libremente del país, cuyo ejercicio se regulará de conformidad con la Ley.

¿Qué beneficios ofrece la movilidad interna del talento humano? ›

Retener el talento y rentabilizar el capital humano son solo dos de las ventajas de la movilidad interna. Piensa que esta puede ser voluntaria o gestionada por necesidades de la compañía pero, en cualquier caso, es un proceso de selección privado y específico.

¿Por qué se afirma que la movilidad humana es un derecho? ›

El derecho a la movilidad está basado en los principios de so- lidaridad, libertad, equidad, dignidad y justicia social, y tiene entre otros fines mejorar las condiciones de vida, armonizar la convi- vencia, así como el oportuno acceso a otros derechos humanos.

¿Qué es la movilidad humana UNAM? ›

La migración y/o movilidad humana, se refiere al movimiento de población hacia el territorio de otro Estado o dentro del mismo que abarca todo desplazamiento de personas sea cual fuere su tamaño, su composición o sus causas; sin embargo, derivado de las restricciones impuestas para evitar la propagación del virus SARS- ...

¿Cómo se define la movilidad? ›

La movilidad es, en términos generales, la cualidad de movible. ​ Más específicamente, puede referirse a: Movilidad o transporte de viajeros. Políticas de movilidad, actuaciones de la administración pública acerca del transporte, concretamente del transporte público.

¿Cuál es la diferencia entre migración y movilidad humana? ›

1. La movilidad humana ocurre en territorio en el que se amalgaman bajo relaciones dialécticas: la espacialidad, la temporalidad y la sociabilidad. 2. La migración no es sinónimo de movilidad, aparece con la creación de fronteras y con la aparición de los Estados nacionales.

¿Cuál es la ley de movilidad humana en Ecuador? ›

Que, el artículo 66, número 14, incisos 2 y 3 de la Constitución de la República reconoce y garantiza a las personas el derecho a transitar libremente por el territorio nacional, escoger su residencia, así como entrar y salir libremente del país, cuyo ejercicio se regulará de conformidad con la Ley.

¿Por qué se afirma que la movilidad humana es un derecho? ›

El derecho a la movilidad está basado en los principios de so- lidaridad, libertad, equidad, dignidad y justicia social, y tiene entre otros fines mejorar las condiciones de vida, armonizar la convi- vencia, así como el oportuno acceso a otros derechos humanos.

¿Qué significa la libre movilidad? ›

El artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce el derecho a la libre circulación al proclamar que “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado” y que “toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a ...

I➨ En apenas 10 años hemos pasado de un entorno tecnológico pasivo a uno activo, con todo lo que ello supone.

Hace apenas un par de meses se cumplían 10 años de la presentación del primer iPhone.. Y no porque el primer iPhone fuera una revolución disruptiva de lo que hasta entonces había en el mercado.. Las Blackberrys podían hacer con mayor soltura la amplia mayoría de servicios de los que disponía iPhone, más otros que además cubrían con mayor acierto gracias a su teclado físico.. Sino porque por primera vez se entendió la movilidad desde la óptica del ordenador personal, y no desde el paradigma de la telefonía.. Tendríamos que esperar a la versión 2.0 del sistema operativo para que por primera vez Apple sacase pecho frente a la competencia creando una industria que hasta entonces únicamente había estado presente en el mundo de los ordenadores personales: los markets de aplicaciones .. Por aquel entonces Android ya se estaba fraguando, y como ha ocurrido históricamente en más de una ocasión, un tercero (en este caso Google) acabaría por arrebatarle el mercado.. Apple como empresa sigue en la cúspide de los beneficios económicos asociados a la venta de smartphones.. La perspectiva por tanto a los próximos años es que cada vez esta distancia sea mayor.. Este es el primer punto donde quería pararme.. Ya no solo en el trabajo, donde la industrialización y automatización de procesos apegados a la evolución de sectores tecnológicos como la inteligencia artificial está forzando al colectivo de trabajadores a adecuarse a dicho escenario, sino también en el resto de facetas de nuestra vida: Relaciones personales, sociabilidad, comunicación, acceso a información y un largo etcétera.. La falta de una infraestructura de conectividad por cable (ADSL, fibra…) frente a la inmediatez de ofrecer esa conectividad vía satélite (2G, 3G, 4G…) , unido a problemas específicos de cada región (una emisión deficiente de dinero físico, las pocas garantías bancarias,…) , ha permitido que en países considerados del tercer mundo como Haiti o Somalilandia, la irrupción de la movilidad se haya democratizado hasta niveles esperables en países desarrollados.. La necesidad de recibir ese estímulo biológico de apoyo inmediato que experimentamos cada vez que alguien da Me Gusta a una actualización nuestra, y que ya ha sido ampliamente estudiado (EN) , crea en el individuo una disonancia cognitiva que en este caso puede llegar a ser negativa para él y para el resto de sus amistades, en el momento en el que se antepone la comunicación digital al resto de actividades (trabajo, placer, hobbies) presenciales.. ¿Hasta qué punto necesito estar siempre disponible por mi trabajo y hasta qué punto lo hago porque ello seguramente me permite alejarme de los problemas reales que afectan a mi persona y a los de mi alrededor en el día a día?

La movilidad humana como movilidad social ascendente. El mundo está en movimiento. La movilidad es una característica intrínseca del ser humano y ha moldeado la civilización desde sus etapas más tempranas. Sin embargo, en la actualidad es percibida desde una perspectiva sesgada, centrada en los aspectos negativos y frecuentemente usada […]

No obstante, la movilidad humana reporta enormes beneficios, no solo para las personas que migran, sino también para las sociedades que las reciben.. Si bien la mayoría de los habitantes del planeta viven en su país de nacimiento a lo largo del tiempo, las personas migrantes internacionales han aumentado, no solo en número sino también en proporción: en 1990, la población migrante internacional era del 2,9%.. Por otro lado, el principal país de destino de los migrantes internacionales, desde 1970, es Estados Unidos, que tiene una población de 50 millones de habitantes originarios de otros territorios.. Sin embargo, cada vez hay más mujeres trabajadoras migrantes, debido al aumento del trabajo del cuidado y de la demanda de trabajo en donde tradicionalmente no se empleaban mujeres.. Según estimaciones del Banco Mundial, las remesas que las personas migrantes envían a sus países de origen se incrementaron, de 126.000 millones de dólares en el año 2000 a 575.000 millones en el 2016, solo en los Estados Unidos.. En México, por su parte, se implementó el “Programa Frontera Sur”, con el objetivo de reducir el ingreso de personas migrantes provenientes de América Central.. La movilidad humana, lejos de ser una amenaza, es una oportunidad y las personas en contextos de movilidad son también destinatarias de las políticas públicas que buscan garantizar la seguridad y el buen vivir.. “ No dejar a nadie atrás ” es un mandato de la agenda 2030, y desde esa perspectiva inclusiva, las personas migrantes tienen un lugar central: no solo como destinatarias de políticas públicas, sino como agentes de la transformación hacia el desarrollo sostenible, tanto de sus países de origen, como también de los países que las reciben.

La movilidad humana, lejos de ser una amenaza, es una oportunidad y las personas en contextos de movilidad son también destinatarias de las políticas públicas que buscan garantizar la seguridad y el buen vivir.

Si bien la mayoría de los habitantes del planeta viven en su país de nacimiento a lo largo del tiempo, las personas migrantes internacionales han aumentado, no solo en número sino también en proporción: en 1990, la población migrante internacional era del 2,9 %.. Son numerosas y muy diversas las razones por las que las personas migran hacia otros países o dentro de su propio territorio: desde la búsqueda de más y mejores oportunidades laborales y académicas hasta la supervivencia de quienes escapan de la violencia y los desastres naturales.. La movilidad da cuenta de una combinación de procesos de expulsión y de atracción y eso hace que el número de personas migrantes internacionales varíe mucho de un país a otro.. Por otro lado, el principal país de destino de los migrantes internacionales, desde 1970, es Estados Unidos, que tiene una población de 50 millones de habitantes originarios de otros territorios.. Según estimaciones del Banco Mundial, las remesas que las personas migrantes envían a sus países de origen se incrementaron, de 126.000 millones de dólares en el año 2000 a 575.000 millones en el 2016, solo en los Estados Unidos.. En efecto: los ingresos de las personas migrantes aumentan de tres a seis veces cuando se mueven de un país de ingresos bajos a uno de ingresos altos.. Esto produce una transferencia de capital desde los países de renta alta hacia los de renta media y baja, lo cual a su vez favorece el desarrollo de los países receptores y la redistribución de la riqueza.. En general, las personas que deciden migrar al exterior prefieren hacerlo por las vías regulares: son más seguras y ofrecen mayores oportunidades de conseguir un empleo en el sector formal y de tener mejores condiciones de permanencia en el país de destino.. Muchas veces ocurre que personas trabajadoras migrantes ocupan puestos de trabajo en sectores en los que hay escasez de mano de obra, de manera que cubren los vacíos en el mercado laboral del país de destino y se convierten en aportantes a los sistemas fiscales y tributarios.. La movilidad humana, lejos de ser una amenaza, es una oportunidad y las personas en contextos de movilidad son también destinatarias de las políticas públicas que buscan garantizar la seguridad y el buen vivir.. “No dejar a nadie atrás” es un mandato de la agenda 2030, y desde esa perspectiva inclusiva, las personas migrantes tienen un lugar central: no solo como destinatarias de políticas públicas, sino como agentes de la transformación hacia el desarrollo sostenible, tanto de sus países de origen, como también de los países que las reciben.

Científicos de la Universidad Normal de Shanghai investiga la forma en que la dispersión humana afecta el...

Pocos estudios anteriores han explorado el impacto del movimiento humano en el tamaño de la infección o la prevalencia de la enfermedad, definida como la proporción de individuos en una población que están infectados con un patógeno específico, en diferentes regiones.. Esta área de investigación es especialmente pertinente durante los brotes de enfermedades graves, cuando los líderes gobernantes pueden reducir drásticamente la movilidad humana al cerrar fronteras y restringir los viajes.. Durante estos tiempos, es esencial comprender cómo la limitación de los movimientos de las personas afecta la propagación de enfermedades.. Cada parche en el modelo SIS de Gao tiene un cierto riesgo de infección que está representado por su número de reproducción básico (R 0 ), la cantidad que predice cuántos casos serán causados por la presencia de una sola persona contagiosa dentro de una población susceptible.. "Cuanto mayor es el número de reproducción, mayor es el riesgo de infección --explica Gao--.. Gao usó por primera vez su modelo para investigar el efecto del movimiento humano en el control de enfermedades comparando el tamaño total de la infección que resultó cuando los individuos se dispersaron rápidamente versus lentamente.. Descubrió que si todos los parches se recuperan al mismo ritmo, una gran dispersión da como resultado más infecciones que una pequeña dispersión.. El modelo de parche SIS también puede ayudar a dilucidar cómo la dispersión afecta la distribución de infecciones y la prevalencia de la enfermedad dentro de cada parche.. El modelo reveló que la difusión puede disminuir el tamaño de la infección en el parche de mayor riesgo, ya que exporta más infecciones de las que importa, pero esto, en consecuencia, aumenta las infecciones en el parche de menor riesgo.. Sin embargo, nunca es posible que el par che de mayor riesgo tenga la prevalencia de enfermedad más baja.. Usando una simulación numérica basada en el resfriado común, cuyos atributos están bien estudiados, Gao profundizó en el impacto de la migración humana en el tamaño total de una infección.. Por ejemplo, la dispersión de humanos a menudo condujo a un tamaño total de infección mayor que la ausencia de dispersión, pero la rápida dispersión de humanos en un escenario en realidad redujo el tamaño de la infección.. Gao clasifica completamente las combinaciones de parámetros matemáticos para los cuales la dispersión causa más infecciones cuando se compara con la falta de dispersión en un entorno de dos parches.. Una mayor investigación sobre el enfoque de modelado de parches SIS de Gao podría revelar información más matizada sobre las complejidades del impacto de las restricciones de viaje en la propagación de enfermedades, que es relevante para situaciones del mundo real, como el cierre de fronteras durante la pandemia de COVID-19.

Movilidad Social ✓ Te explicamos qué es la movilidad social, sus tipos, causas y su relación con la pobreza. Además, cómo es la movilidad social en México.

La movilidad social es la posibilidad de pertenecer a una clase distinta de la de origen.. La movilidad social es un concepto proveniente de la sociología , que designa los desplazamientos que efectúan los individuos o los núcleos familiares de una sociedad , dentro de un determinado espectro socioeconómico.. En estos casos se habla de sociedades de castas, tal y como ocurría en la Europa del Medioevo , en la que el origen de los individuos determinaba su lugar definitivo en la sociedad.. La posibilidad de ascenso social es imprescindible para combatir la pobreza , ya que la desesperanza social, o sea, el convencimiento de que el sistema jamás le permitirá al individuo desarrollarse , empuja a los estratos desfavorecidos hacia posturas políticas y sociales radicalizadas, o a buscar atajos económicos ilícitos que solamente complican más su trayectoria.. Se habla de movilidad social intergeneracional cuando se produce el desplazamiento entre una generación y la siguiente; y de movilidad social intrageneracional, en cambio, cuando tiene lugar entre los individuos de una misma generación.. Se distingue entre la movilidad social absoluta, determinada por cambios en la estructura de las clases sociales; y movilidad social relativa, determinada por las posibilidades de pertenencia a uno u otro estrato social de individuos de distintos orígenes sociales, de manera comparativa.. La educación de calidad puede facilitar la movilidad social acompañada de otros factores.Las principales causas de la movilidad social tienen que ver con:. Ya que ciertos discursos de tipo religioso, fundamentalista o tradicional pueden entorpecer la movilidad social, especialmente en lo que al lugar de la mujer en la sociedad se refiere.. La movilidad social es uno de los factores vinculados con la pobreza, en el sentido de que las sociedades con baja movilidad social son aquellas en las que existen mayores índices de pobreza .. Los estratos más bajos de la sociedad, imposibilitados para el ascenso, se multiplican a sí mismos, víctima de un espiral de empobrecimiento y falta de oportunidades.. Además, la movilidad social se vincula también con la desigualdad , ya que las sociedades más igualitarias son aquellas en las que existe movilidad de clases y se tiende a una gran clase media.. Según el Informe de Movilidad Social en México 2019 del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), en esta nación de cada 100 personas que nacen en los estratos más pobres de la escala, 49 permanecen en ella toda la vida, y de los 51 restantes que sí logran ascender, 25 jamás superan la línea mínima de pobreza.

El mundo está en movimiento. La movilidad es una característica intrínseca del ser humano y ha moldeado la civilización desde sus etapas más tempranas. Sin embargo, en la actualidad es percibida desde una perspectiva sesgada, centrada en los aspectos negativos y frecuentemente usada con fines políticos. En general, los países suelen construir una retórica contraria a la migración y que luego se manifiesta en las políticas públicas como intentos de contenerla y restringirla. No obstante, la movilidad humana reporta enormes beneficios, no solo para las personas que migran, sino también para las sociedades que las reciben. En este contexto, ¿estamos entendiendo la movilidad humana desde una perspectiva integral? Un abordaje de los distintos aspectos que caracterizan el fenómeno podrá dar las claves para transformar la movilidad en una fuente de prosperidad, potenciando sus características positivas a la vez que minimizando los riesgos asociados al proceso migratorio. En otras palabras, nadar a favor de la corriente, porque cansa menos y rinde más.

No obstante, la movilidad humana reporta enormes beneficios, no solo para las personas que migran, sino también para las sociedades que las reciben.. Si bien la mayoría de los habitantes del planeta viven en su país de nacimiento a lo largo del tiempo, las personas migrantes internacionales han aumentado, no solo en número sino también en proporción: en 1990, la población migrante internacional era del 2,9%.. Según datos del International Migration Report 2017 , elaborado por Naciones Unidas, más del 60% de la población de personas migrantes internacionales vive en Asia o en Europa.. Por otro lado, el principal país de destino de los migrantes internacionales, desde 1970, es Estados Unidos, que tiene una población de 50 millones de habitantes originarios de otros territorios.. La India y México son los dos principales, con 17 y 13 millones de personas respectivamente.. Sin embargo, cada vez hay más mujeres trabajadoras migrantes, debido al aumento del trabajo del cuidado y de la demanda de trabajo en donde tradicionalmente no se empleaban mujeres.. Frecuentemente, las personas trabajadoras migrantes van en busca de mayores y mejores oportunidades laborales que las que pueden encontrar en su país de origen y muchas veces son el principal (o incluso el único) sostén de sus familias.. Según estimaciones del Banco Mundial, las remesas que las personas migrantes envían a sus países de origen se incrementaron, de 126.000 millones de dólares en el año 2000 a 575.000 millones en el 2016, solo en los Estados Unidos.. Por otro lado, la migración también mejora la calidad de vida de las personas migrantes y sus familias en otros aspectos, como la salud, la educación y el acceso a derechos.. Pero la movilidad humana también trae beneficios a la sociedad de acogida y este es un aspecto que suele quedar por fuera de los debates sobre la migración.. Los trabajadores jóvenes ayudan a reducir las presiones sobre los sistemas de pensiones en los países de acogida, que generalmente son países de ingresos altos con mayor población de edad avanzada.. En México, por su parte, se implementó el “Programa Frontera Sur”, con el objetivo de reducir el ingreso de personas migrantes provenientes de América Central.. La movilidad humana, lejos de ser una amenaza, es una oportunidad y las personas en contextos de movilidad son también destinatarias de las políticas públicas que buscan garantizar la seguridad y el buen vivir.. “ No dejar a nadie atrás ” es un mandato de la agenda 2030, y desde esa perspectiva inclusiva, las personas migrantes tienen un lugar central: no solo como destinatarias de políticas públicas, sino como agentes de la transformación hacia el desarrollo sostenible, tanto de sus países de origen, como también de los países que las reciben.

Videos

1. #ContinuaTrends | Gestión Humana 👩‍💻 📈 📊
(Continua)
2. El impacto de la digitalización, la globalización y la demografía sobre el mercado de trabajo
(Facultat d'Economia i Empresa UIB)
3. #PAES | Historia | La industrialización y la idea de progreso indefinido
(Puntaje Nacional Chile)
4. Randy Schekman con Fontevecchia - "Hay tensión entre la ciencia y la política" (16/07/2022)
(Periodismo Puro)
5. lanzamiento del número 23 (1) de la Revista Eleuthera
(Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales U Caldas)
6. MC. Clase 4
(6°A)

You might also like

Latest Posts

Article information

Author: Aron Pacocha

Last Updated: 06/20/2022

Views: 5921

Rating: 4.8 / 5 (68 voted)

Reviews: 91% of readers found this page helpful

Author information

Name: Aron Pacocha

Birthday: 1999-08-12

Address: 3808 Moen Corner, Gorczanyport, FL 67364-2074

Phone: +393457723392

Job: Retail Consultant

Hobby: Jewelry making, Cooking, Gaming, Reading, Juggling, Cabaret, Origami

Introduction: My name is Aron Pacocha, I am a happy, tasty, innocent, proud, talented, courageous, magnificent person who loves writing and wants to share my knowledge and understanding with you.